La clasificación de Marruecos ante Países Bajos por penales a los octavos de final en el Mundial 2026 desató severos disturbios en territorio neerlandés, donde la policía debió desplegar camiones hidrantes y fuerzas antidisturbios para contener los desmanes callejeros.
Los incidentes más graves se registraron en la ciudad de La Haya, puntualmente en el barrio de Schilderswijk. En ese distrito, que alberga a una numerosa comunidad de origen marroquí, los festejos por el pase de ronda derivaron rápidamente en enfrentamientos y desbordes urbanos que obligaron a la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad.
De acuerdo a la información del periódico del país europeo De Telegraaf, el Ministerio de Seguridad montó operativos en distintos puntos de Países Bajos con el objetivo de dispersar a las facciones violentas y evitar choques directos entre las parcialidades de ambas selecciones, luego de que la euforia por la definición desde los doce pasos alterara por completo el orden público.

