El regreso de Amaia Montero al frente de La Oreja de Van Gogh durante un concierto en el Bizkaia Arena de Barakaldo generó críticas por su desempeño vocal y por la calidad general del espectáculo, según reportaron medios especializados y usuarios en redes sociales.
Fuentes citadas por distintos portales señalaron problemas de afinación, falta de potencia y dificultades en notas altas durante la interpretación de canciones emblemáticas como “La niña que llora en tus fiestas”.
Durante el recital del pasado 9 de mayo, Montero reconoció sus dificultades arriba del escenario al afirmar: “La primera vez que me subo y lo hago fatal, soy consciente”. La declaración fue interpretada por parte de la crítica como una confirmación de las limitaciones vocales evidenciadas tras años alejada de los grandes escenarios.
De acuerdo con información difundida por el periodista Álex Álvarez en el programa “El tiempo justo”, la cantante se encuentra “absolutamente devastada” por la repercusión negativa y evalúa la posibilidad de continuar o no con la gira “Tantas cosas que contar Tour 2026”.
Usuarios en redes sociales y analistas vocales cuestionaron además la preparación artística del regreso y señalaron que en distintos momentos la cantante cedió protagonismo al público y al resto de la banda. Algunos especialistas consultados por medios españoles también pusieron en duda su técnica vocal actual.
El concierto reunió a unas 15.000 personas y generó escenas de nostalgia entre los asistentes, aunque las críticas predominantes en medios verificados remarcaron las dificultades de la artista para recuperar el nivel esperado por parte de los seguidores históricos del grupo.
La continuidad de la gira, que tiene próximas fechas previstas en Madrid, permanece bajo incertidumbre debido al impacto emocional que, según trascendió, atraviesa el entorno de la cantante.

